Desde las clases de filosofía, materia que realmente me gusta, he escuchado atentamente las enseñanzas de mi profesora, la vez que nos tocó hablar de un tema que no tiene mucho que ver con filosofía, sino con psicología, las autodefensas que uno mismo utiliza, para evitar ser dañado, sea por cuestiones amorosas, familiares, amistades, etc. Para quienes no me conocen, ya de por sí soy un hombre de carácter mas bien férreo, sin mencionar que soy abogado, lo que puede ayudar a dar una vaga idea de mi personalidad.
El tema es que durante mis años de adolescencia, he ido creando una imagen para mostrarme al exterior, es decir ante los demás. Es un comportamiento clásico de las personas que son sensibles y que como dije antes, no quieren sentir dolor ante rechazos o situaciones de no aceptación. Puntualmente me refiero a las mascaras o escudos que uno mismo crea, para autoprotegerse.
Durante mucho tiempo, las personas me veían como un tipo duro, de hierro, insensible, poco receptivo de sensaciones exteriores y sentimientos, cosa que en su momento me gustaba, era mi objetivo, para evitar del todo cualquier eventual daño o rechazo hacia mí.
Con los años, he ido aprendiendo que estúpido he sido al haber proyectado esa imagen de mi hacia los otros, tal vez me costó mucho mas de lo que me benefició, por ahí gente que me hubiera gustado tener como amigos se alejaron por ver ese tipo frió, calculador, con cara de pocos amigos, pero esas cosas eran las que en su momento un adolescente no mide de manera adecuada por inmadurez o falta de experiencias de vida.
Aclaro que tengo 28 años, o sea que lejos estoy de ser un sabio o un entendedor de la vida o experimentado "anciano" (con todo el respeto y el cariño que siento por ellos), pero sin embargo lo he entendido y hoy estoy cambiando esta fase de mi personalidad para dar "el cambio" y forjar la persona que quiero llegar a ser. De mas está decir que soy una persona muy sensible, además soy muy intuitivo y me guio mucho por eso. Soy excesivamente exigente conmigo mismo, a niveles demasiado altos, lo que me hace ser muy exigente con los demás. Mi padre una vez me dijo: "no pidas al otro más de lo que puede dar" frase que creo debo empezar aplicándola conmigo mismo.
También soy muy racional e intelectual, es inevitable, soy la mezcla de mis padres, mi madre es
puro corazón, impulsiva, aguerrida, siempre avanti, dando pelea donde sea y con quien sea sin importarle el que dirán ni la fama que pueda tener el otro.
Y por otro lado está mi padre, quien tiene el don de la templanza pura, diplomacia innata, sagacidad, dar el golpe adecuado en el momento adecuado con la fuerza adecuada ni mas ni menos, muy racional y muy poco sentimental, tiene también la capacidad de abstraerse de si, no desesperar en los momentos duros, pensar fríamente y luego actuar.
De esa conjunción que para mi es ideal, deviene mi carácter una mezcla entre las dos personalidades, dos formas distintas en eterna lucha para lograr el balance y la coexistencia en una sola persona.
Fortaleza - Templanza
Sensibilidad - Racionalidad
Hace un tiempo me propuse cambiar esta imagen de tipo duro y además permitirme equivocaciones a mi mismo, no ser tan duro conmigo mismo, reconocer que soy sensible, que puedo equivocarme, que no puedo ser indemne ante situaciones de la vida, que necesito de los demás, que no vivo ni puedo vivir solo en este mundo.
Esto en contra de mis pronósticos, trajo paz interior y paz exterior, disfrutar las pequeñas y las grandes cosas que en la vida, nos tocan vivir. Poder sentir cosas y decir me gusta o no me gusta.
Poder ser más receptivo, hacia los demás, poder sentir más profundamente las cosas, en definitiva, ser más humano, ser más feliz.
En definitiva, la foto del principio creo que es ideal para mostrar mi estado actual, estoy separándome de esa mascara, de ese escudo mal llamado "protector", que tanto he usado.
Creo que este proceso no es ni más ni menos que el crecimiento, son los profundos cambios que sufrimos en nuestra personalidad a través de nuestra vida.

1 comentario:
Mi querido amigo:
Si te gusta la filosofia y tenes algo de tiempo y ganas para cultivarla... tengo muy buenas noticias para ti !!!
Con respecto al tema de las mascaras, te puedo decir que estoy contenta de que hayas podido detectar aspectos que no te gusten y ademas de que puedas proponerte intentar cambiarlos.
De todas formas, con o sin mascara yo te quiero mucho igual. Porque cuando uno aprende a concerte la mascara ya no se percibe... y aunque pase el tiempo y a primera vista hubiera parecido que la mascara esta alli, a los pocos minutos se derrite. Porque esa es la magia de la amistad y del carino.
Y ademas: deja de ser tan duro contigo mismo!
Besos desde las lucesitas de los grandes edificios del microcentro,
sol
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