Me empequeñece la altura y no lo puedo evitar.
Se me atascan las ideas,
amontonadas en mi tesoro y me esperan.
Ayer teñi de color sangre mis sueños,
y no queda nada sagrado que me divierta ya.
Conseguiré esa sonrisa
si la puedo comprar,será de mis favoritas.
Acumuladas en mi tesoro y me esperan.
Ayer teñi de color sangre mis sueños,
y no queda nada sagrado que me divierta ya.
Ayer teñi de color sangre mis sueños,
y no queda nada sagrado que me divierta ya.
miércoles, 8 de febrero de 2006
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